Cuando el dinero público se cruza con una mala planificación a nivel tecnológico, el resultado suele dar más problemas que soluciones. En situaciones de emergencia nacional, como la vivida en la dana valenciana de 2024, la tecnología debe ser accesible y eficiente para conectar a los ciudadanos con los recursos que necesitan.
Bajo esta premisa nació el proyecto infoDANA Recuperación, una iniciativa del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática destinada a centralizar la información tras el desastre natural. Sobre el papel, la idea era irreprochable, con opción de acceder tanto desde la web como desde una app dedicada, pero no está teniendo buenos resultados.
Según la información recogida por la agencia Europa Press, procedente de una respuesta parlamentaria del Gobierno a una batería de preguntas formuladas por Vox, la plataforma ha supuesto un desembolso total de 277.262,42 euros. Y lo peor es que entre el 26 de noviembre y el 2 de diciembre, apenas registró 839 visitas a la web y 732 descargas de la aplicación. Si hacemos las matemáticas, la administración ha pagado más de 275 euros por cada usuario que ha entrado a informarse.
Problemas de la app
El problema de infoDANA no es solo su nulo impacto entre la población, sino la pobre calidad de su arquitectura de software dado el presupuesto asignado. Desarrollar una página web y una aplicación móvil puramente informativas no requiere reinventar la rueda, y de hecho, hay estándares en la industria que aquí, sorprendentemente, se han ignorado por completo.
Cualquier auditoría técnica sacaría a relucir varios fallos críticos e inaceptables para una plataforma institucional de este calibre:
- El proyecto no es de código abierto: Cuando se invierte dinero público en software, liberar el código permite que la comunidad de desarrolladores pueda auditarlo, mejorarlo o reutilizarlo para futuras emergencias en otras comunidades autónomas. Al cerrarlo, se bloquea la innovación.
- Vulneración de la privacidad: Algo tan básico como la gestión de cookies y el rastreo de usuarios no cumple con rigor la LSSI-CE (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información) ni el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) europeo. Es paradójico que una web del Estado falle en el cumplimiento de su propia legislación de privacidad.
- Barreras de accesibilidad: Tratándose de un portal destinado a víctimas de una catástrofe, muchas de ellas personas mayores o con conectividad limitada, la interfaz no cumple con los criterios básicos de accesibilidad web (WCAG).
Figura 2: Interfaz principal de la aplicación infoDANA en su versión para iOS
Responsable del servicio
El encargo, ejecutado como un proyecto único, fue adjudicado de forma directa a la empresa pública TRAGSATEC (Tecnologías y Servicios Agrarios, S.A.) a través del procedimiento de encargo a medios propios de Contratos del Sector Público. Un coste a todas luces desproporcionado para los requisitos técnicos de un simple portal informativo y un visor de mapas.
El contraste resulta aún más sangrante cuando analizamos cómo se intentó dar a conocer esta costosa herramienta. Frente al colosal gasto en programación, la campaña de difusión fue prácticamente inexistente. El Ejecutivo ha confirmado que no se realizó ninguna distribución masiva de panfletos informativos en las zonas afectadas. La promoción se limitó a imprimir hojas con un código QR para repartir exclusivamente entre los asistentes a reuniones de coordinación. El coste de esta campaña en el Centro de Reprografía Línea 2, S.L., fue de exactamente 165,73 euros por 300 fotocopias en color (100 en tamaño A3 y 200 en A4).
El problema que vemos en infoDANA es un síntoma más de que faltan perfiles con verdaderos conocimientos técnicos y de ingeniería de software en la administración pública, con personal cualificado para definir los requerimientos reales de un producto digital y auditar los presupuestos antes de adjudicarlos.
Fuente: adslzone
