El Ejército del Aire y del Espacio lleva meses equipando al Predator B con una tecnología crucial para labores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). Después del proceso de integración, lo han puesto a prueba en la Base Aérea de Talavera la Real (Badajoz). El vuelo inaugural demuestra que el dron más avanzado de las Fuerzas Armadas de España cumple con las exigencias previstas para operaciones militares especiales.
En un comunicado de prensa oficial publicado hoy, 12 de febrero de 2026, el Ejército del Aire y del Espacio ha confirmado el primer vuelo de un NR.05 Predator B del Ala 23 con el POD SOAR (Scalable Open Architecture Reconnaissance) de Inteligencia de Señales (SIGINT). La integración de esta tecnología representa un salto en las capacidades ISR del Ejército que transforma al Predator B en una plataforma de inteligencia electromagnética de largo alcance.
El POD SOAR permite que el dron de vanguardia intercepte las señales electromagnéticas del entorno. Es decir, este sistema detecta si un adversario está en las proximidades sin que el vehículo tenga que acercarse. Esto garantiza mayor seguridad de la aeronave. De este modo, el Predator B consigue ver sin ser visto.
El vuelo inaugural se llevó a cabo con éxito el domingo (8 de febrero) desde las instalaciones del Ala 23, según el Ejército del Aire y del Espacio. Sin embargo, la prueba en el aire es solo una parte del trabajo que lleva detrás la integración del POD SOAR de SIGINT de uno de los drones más potentes de las Fuerzas Armadas españolas: durante los meses de enero y febrero, fue crucial colocar correctamente este nuevo sistema.
La tecnología integrada en el Predator B es compatible con el vuelo
Gracias al primer vuelo del dron con la nueva tecnología, el Ejército del Aire y del Espacio ha podido realizar «pruebas específicas de las capacidades ELINT (Inteligencia Electrónica) y COMINT (Inteligencia de Comunicaciones) del POD». Los tests aéreos han servido para conocer la eficacia del dron tras la implementación del POD SOAR. De esta manera, han podido comprobar si el Predator B ha pasado de ser un vehículo de vigilancia militar puramente visual a una plataforma de «escucha» a gran altura.
Durante la prueba del fin de semana, el Ejército del Aire y del Espacio ha validado la compatibilidad aerodinámica y la efectividad del POD SOAR en la aeronave. Asimismo, han probado los sistemas de enlace de datos de la nueva tecnología integrada, para detectar si el funcionamiento de los sistemas de misión del elemento terrestre va bien.
No obstante, en el comunicado oficial, confiesan que todavía hay vuelos de prueba pendientes, que se centrarán en las capacidades ELINT (Inteligencia Electrónica) y COMINT (Inteligencia de Comunicaciones) del POD. Básicamente, su objetivo es que el sistema dote al dron de un «super oído» electrónico capaz de identificar emisiones de radio y radar.
Un trabajo conjunto para que todo salga bien
Las Fuerzas Armadas del Aire de España señalan que el proyecto que pretende integrar capacidades de ISR en el Predator B es un trabajo conjunto entre los equipos del Ala 23 y del CINTAER.
- ¿De qué se encarga el personal del Ala 23? El Ejército del Aire y del Espacio explica que aportan «la tripulación operativa que pilota la aeronave y opera los sensores electro-ópticos y el radar de apertura sintética del NR.05».
- ¿De qué se encarga el personal del CINTAER? Proporcionan el «equipo PED, que durante la misión se encarga del procesamiento y explotación de la información recolectada por los diferentes sensores del NR.05, así como la difusión de los productos de inteligencia asociados». También operan los sensores ELINT y COMINT del POD de forma remota desde la Base Aérea de Torrejón.
Objetivos de la equipación de capacidades ISR al dron
El Ejército del Aire y del Espacio especifica que, una vez terminado el proceso de integración de las capacidades ISR en el Predator B, reforzarán al Ala 23 de Badajoz. Al integrar el POD SOAR en su NR.05 Predator B, España dejará de depender de la información de inteligencia compartida con sus aliados, como la OTAN. Las Fuerzas Armadas podrán saber en todo momento qué está pasando en una zona de conflicto sin tener que acercar el dron físicamente.
Hasta ahora, el dron podía detectar un camión blindado del adversario, por ejemplo, porque lo estaba grabando. Con la implementación de su nueva tecnología, el vehículo será capaz de identificar dónde se encuentra, incluso si está oculto o si está lejos de su alcance de visión. Esto es posible al detectar las señales electrónicas. Esto brinda a las Fuerzas Armadas españolas «un abanico cada vez más amplio de capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento», señalan en la nota de prensa. Las tres son labores importantes para los procesos de decisión de las «operaciones militares en los niveles estratégico, operacional y táctico».
Fuente: Ejército del Aire y del Espacio | adslzone
