Ya es oficial. Elon Musk ha dado un paso de gigante para transformar el espacio en un centro de datos computacional con la absorción de una de las empresas más relevantes del sector de la inteligencia artificial: xAI. Con esta operación multimillonaria, se alinea junto a SpaceX para formar una sola corporación que permitirá construir un internet satelital a gran escala y mejorar las comunicaciones en la órbita.
No es algo que haya pillado por sorpresa. Elon Musk comenzó a dar pistas el pasado 2025 cuando se produjo el anuncio de la adquisición de X por parte de la startup xAI, uno de los laboratorios líderes en inteligencia artificial del mundo. Tal y como comentaba Musk, el futuro de ambas compañías ya se encontraba «entrelazado», pero todavía quedaba la guinda del pastel para continuar ofreciendo experiencias más avanzadas que sean toda una revolución para el progreso humano.
Aquí es donde SpaceX jugaba un papel muy importante para acompañar el resultado de la ecuación y convertirse en el principal eje que une todas las piezas. Con este movimiento, nos situamos en una de las transacciones más elevadas que hemos podido ver jamás.
Una megaoperación de 1,25 billones de dólares
No habíamos presenciado nada igual. El dirigente sudafricano ha conseguido batir todos los récords después de la toma de posesión de la empresa xAI por parte de SpaceX. Se trata de una alianza estratosférica que se eleva hasta los 1,25 billones de dólares (1,05 billones de euros).
En cuanto a información más detallada sobre el acuerdo, a xAI se le asigna una valoración de 250.000 millones de dólares (211.265 millones de euros) y la compañía aeroespacial se valoró en 800.000 (676.050 millones de euros) con una venta secundaria de acciones. A su vez, el director financiero de SpaceX, Bet Johnsen, afirmó este lunes que las acciones de la entidad fusionada alcanzarán un precio de 527 dólares.
Asimismo, Musk ha destacado que en el mes de junio se lleve a cabo una OPV (Oferta Pública de Venta) para que estas dos empresas no cotizadas puedan comenzar a vender esas acciones. Sin duda, esta situación se plasmaría como la salida a bolsa más relevante de la historia.
Los centros de datos en la Tierra no son suficientes
Musk considera esta estrategia como uno de los negocios más ambiciosos de su trayectoria. Ha puesto un fuerte empeño para crear «el motor de innovación integrado verticalmente más ambicioso, tanto en la Tierra como fuera de ella». Esto incluye la IA, internet satelital, lanzamiento de cohetes, comunicaciones directas a teléfonos móviles, una plataforma de información en tiempo real y la red social X.
En este contexto, el empresario ha señalado que se necesita una gran cantidad de datos terrestres para combinar las capacidades de la IA con las órbitas del espacio. Es decir, hacen falta enormes fuentes de energía que no son posibles de conseguir en la Tierra, ya que no hay suficientes recursos. Por ello, con el fin de materializar su proyecto, la IA espacial será la forma más económica de elevar a su máximo exponente las infraestructuras que están pendientes de implantarse de cara a los próximos 2 o 3 años.
La iniciativa aspira a proporcionar una mejora radical en los avances científicos y a prosperar una tecnología cada vez más sofisticada. De acuerdo con esta explicación, el mandatario sostiene que la demanda de la electricidad de la IA no causará daños al medio ambiente ni tampoco dificultades a la humanidad. Después de esta fusión, Musk se apunta un tanto hacia un futuro sólido y consistente en plena expansión de la IA. Tal y como indica en su perfil social, «esto es solo el comienzo», por lo que todo hace indicar que veremos más actuaciones estelares.
Fuente: Europa Press | adslzone
