Cartera-perdida

Una buena acción suele conllevar un beneficio, sobre todo para el que la realiza. Cuando nos encontramos por la calle un objeto valioso que no nos pertenece, lo primero que podemos pensar es en quedárnoslo, pero lo cierto es que no estaríamos aportando al bien común. La mejor actuación en estos casos es llevarlo directamente a comisaría y, por lo tanto, habrás tomado la decisión correcta. Pero, ¿qué ocurre si nadie lo reclama en un tiempo estipulado?

Imagina que un día vas paseando por tu zona y en el suelo ves una cartera. La observas y compruebas que dentro hay dinero en efectivo, junto con una serie de tarjetas de crédito y otra documentación de carácter personal. En estos casos, lo más conveniente es ponerse del lado de la persona que lo ha perdido. ¿Qué pasaría si a ti te ocurriese algo similar? En el caso de que tus pertenencias no se devolvieran, sería todo un fastidio.

Pero vamos a pensar en positivo. En el supuesto de que cojas todo ese fajo de billetes y te dirijas directamente a una oficina de policía, estarías escogiendo el camino de la honradez y la buena intención. Y, por supuesto, si nadie la ha reclamado, tendrás derecho a obtener tu recompensa.

Esto es lo que dice la ley

La experiencia nos dice que si actuamos de buena fe, seremos gratamente premiados. Si nos ceñimos a los artículos 615 y 616 del Código Civil reflejado en el Real Decreto de 24 de julio de 1889, dedicados a los objetos perdidos, uno de los párrafos reza lo siguiente:

«El que encontrare una cosa mueble, que no sea tesoro, debe restituirla a su anterior poseedor. Si éste no fuere conocido, deberá consignarla inmediatamente en poder del Alcalde del pueblo donde se hubiese verificado el hallazgo».

Por lo que se indica, si hemos descubierto un artículo extraviado que sea de valor, lo primero que hay que hacer es devolverlo a su dueño. Sin duda, es una de las opciones más directas y eficaces. Si tenemos a mano su DNI, carné de conducir u otra tarjeta donde se añadan datos personales, será incluso más sencillo. Normalmente, en este tipo de documentos suele aparecer la dirección del domicilio, aunque a veces suele ocurrir que no se ha renovado y, por lo tanto, puede que esa información no esté actualizada.

Pero, al situarse en paradero desconocido, la siguiente opción es entregar todas sus posesiones a las autoridades. Al tratarse de un acto de denuncia por desaparición involuntaria de documentación, el policía se encargará de gestionar todo el trámite. Esto incluye la anotación de todos tus datos, como el nombre completo, número de teléfono, dirección, etc. Después, solo queda esperar la resolución del caso.

dinero-efectivo-pcpalTanto el dinero en efectivo como la documentación deben ser entregados íntegramente

Protocolo de actuación al encontrar una cartera

Paso Acción Clave Detalle Crítico
1 No manipular el contenido innecesariamente Evita sospechas y preserva la integridad del contenido.
2 Buscar identificación del dueño Si encuentras un DNI o teléfono, puedes intentar un contacto directo y rápido.
3 Entregar a la autoridad competente Acude a la Policía Local u Oficina de Objetos Perdidos en un plazo razonable (idealmente 24h).
4 Solicitar y guardar el resguardo de depósito Es tu única prueba como hallador. Verifica que tus datos son correctos.
5 Conservar el resguardo durante 2 años Guárdalo en un lugar seguro para poder ejercer tus derechos si nadie reclama el objeto.

¿Qué ocurre si nadie ha solicitado la pérdida?

Es posible que suene algo descabellado, pero suele ser más común de lo que crees. Vamos a ponernos en la situación de que los propios agentes no hayan logrado establecer contacto con la persona damnificada. ¿Cómo se procede a partir de ese momento? En el mismo epígrafe del diario oficial del Estado español aparece la siguiente afirmación:

«Pasados dos años, a contar desde el día de la segunda publicación, sin haberse presentado el dueño, se adjudicará la cosa encontrada o su valor al que la hubiese hallado».

Esto quiere decir que la policía te llamará para cerrar el caso al cabo de un bienio y aquello que encontraste en aquel instante ahora te pertenece. Incluido el dinero que integraba el monedero. La reclamación no ha procedido con éxito y, por lo tanto, según la normativa, está totalmente justificada su resolución. Manifestarse de esta manera ha propiciado que la buena voluntad se haya convertido en toda una recompensa.

 

Fuente: adslzone