El mercado inmobiliario español marcará la fecha de hoy como el día en el que todo cambió. O al menos eso es lo que pretende el Gobierno de Pedro Sánchez con una serie de medidas que llegan directamente para acabar con la casi imposible tarea de encontrar una vivienda de alquiler a un precio digno y sin abusos.
Tanto es así que, en el último año, los precios han subido un 7,5 %, motivo por el que Pedro Sánchez ha anunciado importantes cambios que afectan directamente a sus propietarios. Son varias las medidas que a continuación desglosaremos, pero os podemos adelantar que los caseros que congelen el precio dejarán de pagar IRPF, y eso lo cambia todo.
Durante su visita a las obras de la Operación Campamento en Madrid, donde se levantan los cimientos de más de 10 000 viviendas asequibles, el jefe del Ejecutivo ha detallado un nuevo real decreto ley que promete cambiar la dinámica entre arrendadores e inquilinos. La idea es premiar fiscalmente a quien colabore en la contención de precios y perseguir administrativamente a quien pretenda beneficiarse a cambio de la especulación de la vivienda.
Las medidas anteriores, como la reducción del 90% en zonas tensionadas (con poca e insuficiente oferta de vivienda), que se anunció hace un año, no terminaron de cuajar. Es por eso que el Gobierno ha metido una marcha más y ahora la propuesta es mucho más directa y agresiva. A continuación, desgranamos los tres pilares de este anuncio que, según Sánchez, busca diferenciar entre «quienes garantizan vivienda digna y quienes especulan».
Bonificación del 100 % en el IRPF
Esta es la medida estrella y la que más ruido va a generar en las gestorías de toda España. Hasta este momento, el rendimiento neto del capital inmobiliario tributaba en la base del ahorro del IRPF. El Gobierno ofrece ahora una bonificación fiscal completa, del 100 %, a aquellos propietarios que, al renovar el contrato a sus inquilinos, decidan no subir la renta.
Muchos propietarios aplican la subida del IPC o el tope legal permitido del 3 % o lo que marque el índice en ese momento. Sin embargo, al hacer los números, el ahorro fiscal de no tributar absolutamente nada por esos ingresos puede ser superior al beneficio neto que obtendrían subiendo el alquiler unos pocos euros.
Vamos a aprobar un real decreto-ley con tres medidas urgentes y contundentes para facilitar el acceso al alquiler:
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) January 12, 2026
◾️Bonificando a aquellos propietarios que renueven sus contratos sin subirle el precio a sus inquilinos.
◾️Limitando los contratos de temporada para poner fin a su… pic.twitter.com/CLBotR2GuF
«De esta manera ganamos todos», ha sentenciado Sánchez, en una jugada que intenta seducir al pequeño propietario. Ahora, tendrá garantizado un ingreso limpio de impuestos a cambio de dar estabilidad a tu inquilino.
Regulación de los alquileres temporales
En los últimos años, hemos visto una importante fuga de viviendas del mercado residencial habitual hacia el alquiler de temporada o el alquiler por habitaciones. Esto se hacía para escapar de la Ley de Vivienda y sus topes de precios, ya que estas modalidades operaban en un limbo legal menos restrictivo.
Pero esta no podrá seguir siendo así. Sánchez ha sido tajante al calificar estas prácticas como un uso basado en la «codicia» y la «especulación». El nuevo decreto establecerá:
- Condiciones estrictas para la temporalidad: Ya no valdrá con firmar un contrato de 11 meses para decir que es temporal. Habrá que justificar la causa real de la temporalidad (estudios, trabajo desplazado, obras en vivienda habitual, etcétera).
- Se habilitarán multas para quienes usen esta figura de forma fraudulenta para evitar prorrogar contratos a familias que viven allí de forma permanente.
Fin de la burbuja de las habitaciones
Muchos inversores han descubierto que alquilar un piso de tres habitaciones por 500 euros cada estancia es más rentable que alquilar el piso entero por 1.200 euros. Esta tendencia está creciendo en los últimos años y es algo que el Gobierno quiere atajar ya mismo.
Ahora, la suma de las rentas de las habitaciones no podrá superar el precio de mercado de la vivienda completa. Es decir, si el piso tiene un precio de referencia de 1.000 euros, no podrás sacar 1.500 alquilándolo por partes. Además, en las zonas tensionadas, los contratos de habitaciones estarán sujetos a los mismos mecanismos de control de rentas que los alquileres convencionales.

