El 1 de enero se implementa en España uno de los cambios de normativa que más está dando que hablar en los últimos años. Los tradicionales triángulos serán sustituidos para siempre por la baliza V16, con el fin de evitar atropellos en carretera cuando los conductores accidentados salen del habitáculo a señalizar la emergencia.
A partir del 2026, ya no habrá que salir del coche, ya que la baliza se pondrá en el techo del vehículo sacando el brazo por la ventana del conductor. Por tanto, si no hay que salir del coche, ¿hay que seguir usando el chaleco reflectante?
Y la lógica no va mal encaminada, ya que si el nuevo protocolo de seguridad exige permanecer dentro del habitáculo con el cinturón puesto mientras la luz naranja hace su trabajo en el techo, ¿qué sentido tiene llevar un dispositivo que solo se usa fuera del coche?
Esta pregunta está empezando a circular entre conductores y expertos del motor, generando una gran confusión a la que la normativa como tal parece todavía no haber dado respuesta. Si el chaleco es obligatorio para hacerse visible cuando se sale del vehículo, y la norma ahora dice que no hay que salir, ¿podremos deshacernos de esta prenda amarilla o naranja? La respuesta es compleja, y la DGT, por el momento, no ha confirmado nada en su página web.
Por tanto, lo que nos queda es analizar las diferentes normativas y ver dónde se encuentran.
Uso de chalecos con la nueva normativa
La normativa actual es clara respecto a ellos: es obligatorio llevar chalecos reflectantes de alta visibilidad (al menos uno, aunque recomendable uno por ocupante) y es obligatorio ponérselo antes de salir del coche en vías interurbanas.
Pero teniendo en cuenta la nueva normativa que entra en vigor en 2026, y dado que la DGT no ha especificado si modificará el Reglamento General de Vehículos para retirar el chaleco de la lista de equipamiento obligatorio, lo más sensato es seguir usándolo. La lógica dice que la prenda seguirá siendo obligatoria, y hay razones de peso para ello que van más allá de la simple señalización de averías.
El chaleco sigue siendo un seguro de vida
Aunque el escenario ideal de la DGT es que nadie pise el asfalto, la realidad de la carretera es imprevisible, y puede darse el caso de que el conductor tenga que abandonar sin remedio el coche. Hay momentos en los que quedarse dentro del coche, incluso con la baliza V-16 encendida, puede ser realmente peligroso.
En estos casos de fuerza mayor, la visibilidad del peatón vuelve a ser el factor determinante para la supervivencia:
- Incendio del vehículo: Si el coche empieza a echar humo o se detecta fuego, la evacuación es inmediata. En ese momento, los ocupantes pasan a ser peatones en una carretera en la que los coches pasarán a gran velocidad.
- Ubicación peligrosa: Si el coche se ha quedado detenido en un cambio de rasante, una curva ciega o en medio de la calzada tras un accidente grave, quedarse dentro puede ser más peligroso que salir y resguardarse tras el guardarraíl.
- Malestar: Esperar que llegue la grúa a cuarenta grados al sol puede hacer que las personas sufran mareos, por lo que es posible que sea necesario abandonar el habitáculo buscando una zona segura fuera.
En cualquiera de estos escenarios, el chaleco reflectante es la única herramienta de seguridad visual entre la persona y los coches que circulan a 120 km/h. Por tanto, aunque la baliza V-16 reduzca drásticamente las veces que necesitamos el chaleco, ya que no hará falta para poner los triángulos, hay que seguir teniéndolo a mano.
Fuente: adslzone

