Perder la señal del móvil en zonas rurales, rutas de senderismo o carreteras secundarias tiene los días contados. Tal y como venimos anunciando en las últimas semanas, la esperada convergencia entre las redes terrestres tradicionales y los satélites de órbita baja ya es una realidad en España.
Tras el revuelo mediático generado a principios de febrero, cuando se hizo público el acuerdo pionero entre MasOrange y Starlink, uniendo la empresa espacial de Elon Musk con la principal operadora española, lo que faltaba por ver era qué dispositivo estrenaría esta tecnología.
Nuevos Samsung Galaxy
Podemos confirmar que la incógnita se ha despejado. La era de la telefonía satelital comercial arranca en España con nombres y apellidos. Según ha podido saber el blog, a través de MasOrange, la compañía ha elegido la recién presentada serie Samsung Galaxy S26 para inaugurar esta tecnología en el territorio nacional. Dentro de este grupo de afortunados están el Galaxy S26, S26+ y S26 Ultra.
Este movimiento encaja a la perfección con el último anuncio oficial de Samsung Electronics. El gigante surcoreano, tras presentar la nueva gama de terminales insignia de la marca, acaba de confirmar la expansión global de su conectividad satelital en colaboración con las principales teleoperadoras de Europa, destacando expresamente el inicio de las pruebas conjuntas con MasOrange en España a partir de este mes de marzo.
El despliegue de este servicio, bautizado comercialmente como Direct to Cell, no sustituirá a las antenas terrestres que ya conocemos, sino que actuará como una red de seguridad adicional. Según ha trascendido, para poner en marcha esta maquinaria, el Ministerio de Transformación Digital ha concedido una autorización especial que permitirá a MasOrange realizar un test piloto real e ilimitado, eligiendo la provincia de Valladolid como el primer laboratorio de pruebas a cielo abierto de nuestro país.
Figura 2: El Samsung Galaxy S26 será el dispositivo pionero en España para utilizar el servicio Direct to Cell de MasOrange y Starlink
¿Cómo funciona?
Para el usuario medio, la idea de conectarse a un satélite que orbita a 500 kilómetros de altura sobre sus cabezas suena a ciencia ficción o a teléfonos militares equipados con gigantescas antenas. Sin embargo, la revolución de este sistema está precisamente ahí, en lo fácil que se realiza el proceso, y sin que el usuario se dé apenas cuenta. Los satélites de Starlink actúan, a efectos prácticos, como torres de telefonía móvil flotantes en el espacio.
Según la documentación técnica proporcionada en la web oficial de Samsung, el acceso a este servicio desde tu Galaxy S26 será un proceso completamente transparente:
- Sin hardware adicional: No necesitas acoplar antenas externas, ni descargar aplicaciones de terceros. El módem interno del teléfono hace todo el trabajo.
- Transición automática: El smartphone está programado para dar prioridad absoluta a la red terrestre (4G/5G), y el usuario no puede forzar la conexión espacial manualmente por capricho. El sistema solo buscará la señal del satélite en el instante en el que detecte un apagón total de la cobertura tradicional.
- Indicador visual: Cuando se conecte, simplemente verás aparecer un nuevo icono satelital en la barra superior de tu pantalla, indicando que estás conectado al espacio.
¿Qué se podrá hacer?
Samsung es muy clara respecto a las capacidades de este primer despliegue. Durante los primeros compases, la red garantizará la comunicación esencial de supervivencia y logística:
- Envío y recepción fluida de mensajes de texto (SMS).
- Capacidad para compartir tus coordenadas GPS exactas.
- Comunicación de emergencia cuando las redes móviles tradicionales caigan.
