El funcionamiento de las redes de fibra que tienen desplegadas las compañías está a un nivel tan alto, que cualquier mínima interrupción nos hace plantearnos si deberíamos cambiar a una tarifa superior. Sin embargo, no siempre es necesario.
Las operadoras dedican grandes cantidades de recursos a conseguir que el funcionamiento de sus redes sea lo más eficiente posible. Este es el motivo por el que como clientes, ante cualquier mínima incidencia, nos planteamos cambiar a una tarifa superior que nos permita disfrutar de la velocidad que necesitamos. Sin embargo, en muchos casos el error no está en que nuestra tarifa no sea lo suficientemente potente como para cubrir nuestras necesidades.
Así lo explica O2 en la información que tiene publicada en su página web y que nos permite conocer todo en lo que debemos fijarnos antes de cambiarnos de tarifa o de operador. La compañía explica que antes de aumentar la velocidad de la tarifa de fibra que tenemos contratada, es importante que nos fijemos en otros aspectos, como los que te vamos a explicar en este artículo.
Antes de aumentar la velocidad
Lo primero que debemos tener en cuenta es que no existe una tarifa que sea adecuada para cualquier persona, sino que todo dependerá de las necesidades que tengamos como usuarios. Para un uso que incluya el teletrabajo, las redes sociales y el streaming en alta definición, contratar una tarifa de entre 300 y 600 Mb es más que suficiente en la mayoría de los casos y, si tenemos una buena cobertura, podremos disfrutar de una buena experiencia.
Si, además de todo lo anterior, somos varias personas conviviendo en un mismo hogar y consumimos vídeo en 4K, hacemos videollamadas simultáneas o jugamos online, en este caso deberemos subir a una velocidad que sea, como mínimo, de 1 Gb.
Una vez dicho esto, si tenemos contratada la velocidad correcta, antes de pensar que se queda corta, es importante revisar otros aspectos:
- El primero de ellos es asegurarnos de que los cables visibles no están deteriorados, puesto que podrían afectar a nuestra experiencia.
- Además, también tenemos que asegurar que la ubicación del router sea la correcta y que lo hemos dejado en el mismo lugar que el técnico. Si está en un armario, comprueba que no has dejado nada encima que pueda estar afectando a su señal.
- Si tienes muchos dispositivos conectados, también puede ocurrir que la red WiFi esté saturada de dispositivos que están consumiendo recursos y esto afectará a la velocidad.
¿Y si todo lo anterior está bien?
Si una vez has revisado todo lo anterior, has comprobado que todo está bien y que no hay ninguna razón que explique los problemas de funcionamiento, lo siguiente que te reconendamos es que reinicies los equipos desde los que te estás queriendo conectar: ya sea el smartphone, la tablet o tu ordenador.
Una vez hecho, es recomendable que contactes con O2, o con el operador que te ofrezca los servicios, para que revisen la línea. Puede que exista alguna incidencia que esté afectando a tu conexión o puede que, efectivamente, lo que necesites sea cambiarte de tarifa. En cualquier caso, lo más importante es que un técnico pueda estudiar qué es lo que está pasando y, en base a la información que te ofrezca, tomes la que será la mejor decisión para ti.
Fuente: adslzone
