Por muchos recursos económicos que tenga Starlink, más aún si termina de concretarse su salida a bolsa, la firma de internet satelital todavía tiene una importante desventaja con respecto a los operadores tradicionales: la experiencia. Y así se ha demostrado en una de sus últimas acciones comerciales.
La conectividad satelital continúa creciendo a buen ritmo. La firma Starlink, especializada en ofrecer este tipo de conexión gracias a todos los satélites que tiene en el espacio, celebró el pasado 31 de diciembre haber alcanzado los nueve millones de clientes en todo el mundo. Lo mejor de todo es que lo hacía apenas un mes después de haber cumplido con los ocho millones, lo que habla muy bien del crecimiento que está consiguiendo la marca.
Pese a que su intención pasa por ofrecer una operativa cada vez más similar a la que ya podemos disfrutar en los operadores tradicionales, la realidad es que todavía queda un largo camino por recorrer hasta alcanzar este hito. Las compañías que ofrecen servicios de móvil, de fibra o packs combinados llevan, en su gran mayoría, decenas de años mejorando sus procesos para cumplir con las expectativas de sus clientes. Y esto es algo de lo que Starlink todavía no puede presumir, como demuestran los retrasos que está teniendo para entregar los routers mini gratuitos que estaba ofreciendo a los clientes que contratasen una tarifa determinada.
El interés de sus consumidores, el gran problema
Starlink renovó parte de sus tarifas durante la semana pasada para adaptarse a las nuevas necesidades de su comunidad. Una de las novedades que introdujo fue el plan Residencial Max, reservado para mercados muy concretos (entre los que no se encuentra España). Sin embargo, y como siempre ocurre con la firma satelital, es cuestión de tiempo que este plan llegue a más países a medida que se compruebe su aceptación.
Una de las novedades que llegaba con este plan, además de un incremento en la velocidad que ofrece, es que se iba a obsequiar a todos los clientes con un router mini de forma completamente gratuita. Un movimiento similar al que llevan años ofreciendo las operadoras tradicionales con sus equipos, aunque estos llegan en calidad de cesión y se tienen que devolver una vez finalice nuestro recorrido como clientes.
Sin embargo, lo que Starlink no se esperaba es que la alta demanda provocada por este movimiento iba a ser motivo de descontento a sus miles de abonados en los países seleccionados. El incremento de la demanda ha provocado que la firma de Elon Musk haya tenido que actualizar su página de soporte para informar de retrasos en la entrega de estos productos, al no haber sido capaces de asumir la demanda que estaban recibiendo.
Sin fecha estimada
Todo parece indicar que se trata de un retraso puntual y que es cuestión de unas semanas que restablezca el suministro y que pueda tener stock suficiente como para cumplir con la nueva demanda con la que se encuentra.
Pese a que se trata de una situación anecdótica y es probable que Starlink ya tenga un plan de acción para que esto no vuelva a ocurrir en un futuro, especialmente a medida que este nuevo plan llegue a más países, está bien para valorar el buen trabajo que realizan la mayoría de las compañías en nuestro país cuando necesitamos una nueva instalación. Una operación común que no suele demorarse más allá de unos pocos días, en función de la disponibilidad del técnico, y que demuestra la buena eficiencia que han conseguido con el paso de los años.

