Amazon

Hasta hace poco, cuando se compraba un producto por Amazon y no era de nuestro agrado o estaba estropeado, lo normal era gestionar una devolución rápida y segura, con la que podías incluso tener tu dinero de vuelta en la cuenta en unas horas. Sin embargo, el gigante del comercio online de Jeff Bezos está cambiando sus políticas de devoluciones.

Ahora, cuando muchos usuarios tratan de iniciar la devolución de uno de sus pedidos, según estamos pudiendo ver en muchos casos de X, se les ofrece un reembolso parcial instantáneo si el cliente accede a quedarse con el artículo.

El caso que ha encendido la mecha del debate lo expuso el usuario @Mondyk_ en X. En una publicación que acumula casi 800 000 visualizaciones, el usuario mostraba su incredulidad: «Devolviendo producto de 100 € de Amazon, me dicen que si me lo quedo y no devuelvo me dan 13 €». Esta oferta, que para muchos puede parecer irrisoria (apenas un 13 % del valor), esconde detrás una compleja maquinaria de costes logísticos y penalizaciones que explican por qué a Amazon y a sus vendedores externos les sale a cuenta pagarte para que no vayas a la oficina de correos.

https://x.com/Mondyk_/status/2016187309029208151?s=20

Dependerá de cada caso

Ante esta nueva opción que ofrece Amazon, hay reacciones de todo tipo, como es normal, ya que no es lo mismo un producto defectuoso que otro que simplemente no nos convence o ya no queremos.

Tal y como señalaba otro usuario, @scandiccapital, en respuesta al hilo viral: «A mí me ha pasado, pero si decido devolverlo es porque no me sirve o es una castaña. Si aceptas lo único que haces es como si lo hubieras comprado más barato».

Y es que este razonamiento tiene mucho de razón, ya que si compras, por ejemplo, unos auriculares, y algún defecto de fábrica hace que suenen metálicos, de poco te sirve que te descuenten 10 euros, porque seguirá siendo un producto inservible para ti. En estos casos, lo mejor para el usuario sería rechazar la propuesta, devolver el producto y obtener una devolución total del pedido.

Sin embargo, cuando hablamos de daños menores, como puede ser un pequeño arañazo en un mueble, cobra algo de sentido. Imagina que compras una mesa de escritorio y llega con un pequeño arañazo en una pata trasera que no se ve. Iniciar el proceso de devolución de un bulto de 20 kilos es tedioso para ti y carísimo para Amazon. En ese escenario, si recuperas 20 o 30 euros de lo que te costó, probablemente lo considerarás mucho más rentable que devolver y tener que comprar otro, sobre todo teniendo en cuenta que el arañazo prácticamente ni se ve.

¿Por qué hace esto Amazon?

Detrás de este movimiento está la logística inversa, que es el gran agujero negro de las tiendas de internet. Traer un producto de vuelta al almacén, revisarlo, reempaquetarlo y volverlo a poner a la venta (a menudo como reacondicionado a menor precio) cuesta mucho dinero. En productos de bajo coste o muy voluminosos, el coste de gestionar la devolución suele superar el margen de beneficio e incluso el valor del propio producto.

Además, hay otros factores que se ven implicados:

  1. El algoritmo de Amazon penaliza a los productos con altas tasas de devolución. Si un vendedor acumula muchas devoluciones, su producto pierde posiciones en el buscador, desapareciendo de la primera página y hundiendo las ventas a futuro.
  2. Amazon cobra comisiones por venta y por gestión logística. Cuando se produce una devolución completa, el vendedor pierde la venta y a menudo debe asumir costes de gestión de devolución y no recupera ciertas tasas.

Por tanto, para un vendedor, ofrecerte 13 euros para que te quedes el producto es un intento de minimizar daños. Pierde margen, sí, pero evita la mancha en su historial de devoluciones, se ahorra el coste de envío de vuelta y evita que el producto acabe en un contenedor de reciclaje o liquidado por muy poco dinero. Plataformas como Temu, Shein o AliExpress llevan tiempo aplicando este tipo de políticas.

 

Fuente: adslzone