La inteligencia artificial está en pleno auge, y en el terreno de las funciones generativas ahora todos hablan de Nano Banana. Esta herramienta es parte del modelo Google Gemini, y ha dejado en el olvido otras apps como DALL-E (de ChatGPT) o Midjourney. Lo interesante de todas estas apps es que puedes crear prácticamente todo lo que se te pase por la cabeza.
Tanto el logotipo para tu empresa como el escudo de tu equipo de amigos o incluso para cambiarle el fondo a las fotos o convertir a tu pareja en un Funko Pop. Todo esto y mucho más es posible gracias a la IA generativa. Pero, todo lo que creamos con ella, ¿a quién pertenece? ¿Quién tiene sus derechos?
No tienes los derechos de la imagen
Lo normal es pensar que si eres tú quien ha tenido la idea y tú le has dado la orden a la IA, esa imagen te pertenece. Sin embargo, si estás utilizando estas imágenes con fines comerciales o profesionales, podrías meterte en problemas, ya que según la legislación vigente en España y Europa, tú no eres el autor de esa imagen.
Esto tiene dos consecuencias que se pueden intuir a simple vista:
- Cualquiera puede copiarte la idea o el trabajo que hayas generado, y no podrás denunciarle, dado que no eres el propietario ni el autor de la imagen.
- Podrías ser denunciado por infracción de derechos de autor.
¿Por qué no soy el autor de esa imagen?
Para entender por qué esa imagen tan curiosa que has sacado de ChatGPT o de Nano Banana no es tuya, tenemos que irnos a la Ley de Propiedad Intelectual. Es la base de todo, y va en la línea de lo que dicta Europa, siendo muy tajante con lo que considera autor o no.
Para que una obra, en este caso, generada por la IA, tenga derechos de autor o protección de copyright, debe ser una creación original literaria, artística o científica, realizada por una persona física. Por tanto, si el trabajo lo hace la IA, no te pertenecen sus derechos.
La clave y el matiz sobre el que recae todo es el factor humano. La ley protege la personalidad del autor implantada en la obra. Cuando utilizas una IA, la justicia considera que tú no has ejecutado la obra, ya que has dado una instrucción, pero la ejecución técnica y creativa la ha realizado un algoritmo basado en probabilidades matemáticas, no en la intencionalidad humana directa.
Entonces, ¿quién es el autor?
Dado que, según señalan los juristas y las sentencias más recientes a nivel internacional, una máquina no puede ser la autora de la obra. Por lo tanto, dado que el ser humano tampoco puede ser el autor, se considera que la obra carece de autoría legal.
En consecuencia, cuando generas una imagen o un logo, pasa a ser de dominio público. Esto quiere decir que cualquier otro usuario podría descargársela y usarla a su antojo, y tú no podrás denunciarle.
Cuidado con lo que haces con ella
Si la imagen que generas se parece demasiado a una obra protegida que ya existe (por ejemplo, si le pides un ratón con pantalones rojos y te saca algo idéntico a Mickey Mouse, o si imitas el estilo distintivo de un ilustrador vivo), tú eres el responsable legal de la publicación de esa imagen.
Los términos y condiciones de herramientas de IA generativa suelen incluir cláusulas de exención de responsabilidad. Ellos te ceden el uso comercial de la imagen, sí, pero te transfieren a ti la responsabilidad legal de cómo la uses. Así que si un artista te denuncia, la responsabilidad recae directamente sobre ti.
Fuente: adslzone

